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Puebla de Sanabria: castillo, lago glaciar y cielos estrellados

Vista de Puebla de Sanabria en lo alto del cerro con su castillo y las casas de piedra sobre el río Tera

En el rincón noroeste de Zamora, donde Castilla se encuentra con Galicia y Portugal, Puebla de Sanabria se levanta sobre un cerro abrazado por los ríos Tera y Castro. Villa de frontera, amurallada y con un castillo que corta la respiración, es además la base perfecta para descubrir el Lago de Sanabria, el mayor lago de origen glaciar de la península ibérica.

El castillo de los condes de Benavente

Preside el pueblo el castillo del siglo XV levantado por los condes de Benavente, con su enorme torre del homenaje, conocida como El Macho, visitable y convertida en centro cultural. Desde el adarve de la muralla las vistas del valle del Tera son espectaculares. A su sombra se despliega el casco histórico: la iglesia románica de Santa María del Azogue, la ermita de San Cayetano, el ayuntamiento porticado de aire montañés y calles empedradas flanqueadas por casonas blasonadas con balcones de madera. Todo el conjunto está declarado Histórico-Artístico, y no es para menos.

El Lago de Sanabria, un mar entre montañas

A unos quince kilómetros te espera la joya natural: el Parque Natural del Lago de Sanabria y Sierra Segundera. El lago, excavado por los glaciares hace miles de años, es tan grande que los sanabreses lo llaman su pequeño mar: tiene playas, zonas de baño y hasta un catamarán de propulsión eléctrica que lo surca en verano. Planes que funcionan siempre con la cuadrilla:

  • Darse un chapuzón (fresquito) en las playas de Custa Llago o Viquiella en verano.
  • Subir a San Martín de Castañeda, con su monasterio románico y el mirador que regala la mejor panorámica del lago.
  • Caminar por la senda de los monjes o subir al circo glaciar de la Laguna de los Peces.
  • Recordar en Ribadelago la historia de la trágica rotura de la presa de Vega de Tera en 1959.

Una esterilla de picnic es el mejor invitado del grupo: las orillas del lago y las praderas de la Laguna de los Peces piden comida campestre con vistas. Y no dejes en casa unos prismáticos: la sierra es territorio de corzos, águilas y, con suerte y mucha discreción, del lobo ibérico, el gran mito de estas montañas.

De noche, estrellas

Sanabria presume de uno de los cielos más limpios de la península, reconocido como destino turístico Starlight. En las noches despejadas, lejos de las farolas, la Vía Láctea se ve a simple vista; en la zona funcionan observatorios y actividades de astroturismo. Incluso en agosto la noche sanabresa muerde, así que el forro polar no es negociable si el plan es tumbarse a contar estrellas fugaces con los amigos.

Cómo llegar y cuándo ir

Puebla de Sanabria está muy bien comunicada: la autovía A-52 la conecta con Benavente y Ourense, y su estación de tren, en la línea Madrid-Galicia, tiene parada de alta velocidad, con lo que puedes plantarte desde Madrid en poco más de hora y media. El verano es ideal para el baño y las fiestas; el otoño pinta de oro los robledales y castañares; y en las Candelas y el carnaval de invierno el pueblo saca su cara más tradicional.

Castillo, lago, montañas y un cielo infinito: pocos destinos dan tanto juego para una escapada entre amigos. Sanabria no se cuenta, se vive.

Foto: José Luis Filpo Cabana · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons