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Granada: escapada en pareja

La Alhambra

No hace falta que sea San Valentín o vuestro aniversario para que te escapes con tu pareja a algún lado unos días a desconectar del trabajo y las obligaciones y disfrutáros uno un poco. Hoy te propongo una escapada romántica en una de las ciudades más bonitas de España: Granada.

La verdad es que esta ciudad es muy completa, ya que tienes la opción de ir a la playa, quedarte en la ciudad, o incluso visitar la nieve. Un conjunto de tradición, pasión, gastronomía y paisaje harán, que los días que estéis por allí sean mágicos.

Aunque suene típico, tenéis que ocupar un día entero en pasear por uno de los edificios culturales más turísticos de nuestro país: la Alhambra

Es Patrimonio de la Humanidad y su bella arquitectura y sus calles estrechas repletas de encanto os encandilarán. Muy romántico es verla de noche, está iluminada y destaca enormemente. Después os aconsejo ir a disfrutar de su gastronomía a un restaurante increíble que se llama “El Agua”. Me parece lo más romántico del mundo brindar con un buen vino en la terraza con las vistas de la Alhambra en frente, además su cocina tradicional mediterránea es espectacular.

Granada
Vistas de la Alhambra

Otro día, agarrar la cámara de fotos y pasear por los barrios del Albaicín y el Sacromonte, sentaros en cualquier bar a tomar el aperitivo y con todas las tapas que os pondrás ya habréis comido. Por la tarde llegar al mirador de San Nicolás, el atardecer es un alucine y podréis haceros fotos panorámicas románticas que estarán para siempre en vuestro álbum de fotos.

Granada

Si vais a ir más que un fin de semana y tenéis tiempo, elegir entre montaña y playa: podéis disfrutar unos días esquiando en Sierra Nevada, una estación con un clima estupendo y mucha vida, o plancharos al sol en sus pequeñas calas de la costa tropical en Almuñecar, Salobreña o Motril, disfrutaréis de una gastronomía marinera muy buena.

Granada

No os olvidéis ante de iros de probar el caviar ecológico de RioFrio, conocer la arquitectura de la Alpujarra, o dormir abrazaditos en la típica casa cueva en la que vivían las familias ganadinas.

Lo dicho, hacer la maleta, cogeros  una semanita de vacaciones e iros directos a esta ciudad tan increíble. ¡No os arrepentiréis!