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Qué ver en Cazorla, la puerta del reino del Guadalquivir

Panorámica de Cazorla con el castillo de la Yedra sobre el caserío blanco y las montañas del parque natural al fondo

Al pie de la peña de los Halcones, donde el mar de olivos de Jaén rompe contra las montañas, Cazorla ejerce de capital y puerta de entrada del parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, el espacio protegido más extenso de España. El pueblo, declarado conjunto histórico, tiene entidad de sobra por sí mismo: castillos, iglesias renacentistas junto al río y un ambiente serrano que huele a leña y a aceite recién molturado.

Un casco histórico con mucha historia

  • La plaza de Santa María, corazón monumental del pueblo, presidida por las ruinas de la iglesia renacentista trazada por el círculo de Andrés de Vandelvira y arruinada por las crecidas del río Cerezuelo y las guerras; hoy es un escenario al aire libre de una belleza extraña y poderosa.
  • El castillo de la Yedra, de origen andalusí, que domina el caserío desde su torre del homenaje y alberga el Museo de Artes y Costumbres del Alto Guadalquivir.
  • La plaza de la Corredera, con el ayuntamiento en un antiguo convento, punto de encuentro de vecinos y viajeros.
  • La Bóveda del río Cerezuelo: el río pasa literalmente por debajo de la iglesia de Santa María, y el paseo abovedado se puede visitar.
  • En lo alto, el castillo de las Cinco Esquinas o de Salvatierra, para quien quiera estirar las piernas con vistas.

El parque natural: naturaleza a lo grande

Cazorla es el campamento base ideal para adentrarse en la sierra. A media hora del pueblo, el nacimiento del Guadalquivir en la Cañada de las Fuentes marca el inicio del gran río de Andalucía, que aquí baja joven y cristalino. Imprescindibles también la Cerrada de Utrero y la cascada de Linarejos, el valle del Borosa —con su ruta junto al río, pasarelas incluidas— y los miradores donde no es raro avistar ciervos, cabras montesas y buitres. Son jornadas largas de sol y piedra: unas zapatillas de senderismo transpirables y una cantimplora con filtro te dejarán disfrutar sin pensar en los pies ni en las fuentes.

Aceite, rin ran y cocina serrana

Estás en el epicentro mundial del aceite de oliva virgen extra, y se nota en cada plato. Pide rin ran (una crema de patata, pimiento seco y bacalao), gachamiga, carnes de caza como el venado o el jabalí, y trucha de los ríos serranos. De postre, dulces de sartén y miel de la sierra. Cualquier tienda del pueblo te preparará una cata de aceites de la comarca para llevarte el mejor recuerdo posible.

Cuándo ir

La sierra tiene un calendario propio: en primavera el agua baja con fuerza y todo verdea; en otoño, la berrea del ciervo (a comienzos de la estación) y los colores del bosque son un espectáculo; el verano ofrece un fresco impagable frente a la campiña; el invierno, calma absoluta y chimeneas. Si es tu primera vez en la comarca, una guía de viaje de Andalucía con buen apartado de naturaleza te ayudará a elegir rutas según la época.

Cómo llegar y consejos

  • En coche, Cazorla está a poco más de hora y media de Jaén capital y a una hora de Úbeda y Baeza: combinar las tres es una escapada de matrícula.
  • Dentro del parque las carreteras son lentas y sinuosas: calcula tiempos con margen.
  • Reserva alojamiento pronto en puentes y en época de berrea.

Cazorla es de esos destinos que devuelven más de lo que prometen: monumentos con historia, una sierra inmensa y una mesa honesta. Ponla en tu lista para la próxima escapada; el Guadalquivir recién nacido te espera.

Foto: Veinticuatro de Jahén · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons